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¿Cómo probar un coche de segunda mano?

Si vas a comprar un vehículo usado, aprende cómo probar un coche de segunda mano. Hay muchos detalles en los que te has de fijar para asegurarte que estás adquiriendo el automóvil que el vendedor te promete.

Probar un coche requiere estar atentos a muchos detalles. Sea como fuere, aquí te vamos a explicar los principales puntos en los que te vas a fijar cuando pruebes el vehículo. Vamos a observar el automóvil por fuera, por dentro, una vez arrancado y mientras circulas.

Cómo probar un coche usado

Es importante que sepas cómo probar un coche usado. Si no estás seguro de que el vehículo está en buen estado, no lo adquieras. Si una vez desembolsado el dinero tienes que reparar, puede que el gasto haga que no sea rentable la segunda mano. Es importante que lo hagas siempre con personas y negocios de garantías.

Una vez estás en plena transacción, debes saber qué probar en un coche de segunda mano. En este caso, te has de fijar dos fases, una fuera y otra dentro donde tendrás que prestar especial atención al estado del vehículo parado, una vez arrancado y mientras circulas.

Qué probar en un coche de segunda mano parado

Vamos a comenzar por el coche en interior, luego veremos el exterior. Una vez te has sentado en el asiento del conductor, comprueba que todo funciona como debe. El respaldo, los retrovisores… Mira bien que el salpicadero tenga todos los botones y no incluya rozaduras o roturas.

Comprueba todos los asientos, todos los cinturones de seguridad y el funcionamiento de puertas al abrir y cerrar. Es básico que todo esté en perfecto estado. Mira bien las alfombrillas, tapicerías, etc.

Qué mirar en un coche usado al ponerlo en marcha

Llega un momento crítico, la puesta en marcha. En este caso, fíjate bien en todos estos detalles:

  • El vehículo debe arrancar de forma inmediata en cuanto acciones el contacto. Comprueba que tiene fuerza durante el arrancado para asegurar que la batería está en buen estado y que el sistema de alimentación funciona como debe.
  • Observa el cuadro de mandos y asegúrate que todo funciona correctamente y que no se enciende ningún testigo.
  • Escucha bien y pon tus cinco sentidos a funcionar para asegurar que no hay ruidos, vibraciones y grillos extraños desde el motor. Podría delatar mal rodamiento, fallo en correas o algo peor.
  • Mira bien que la iluminación está perfecta. Comprueba todos los faros y asegúrate que se iluminan cuando los accionas, tanto luces largas como cortas y de posición e intermitentes.
  • Comprueba que la climatización funciona como debe y que expulsa aire frío y caliente según lo actives.

Qué probar en un coche usado de segunda mano mientras circula

Cuando pongas el vehículo de segunda mano en circulación, te has de fijar en los siguientes aspectos:

  • Motor: al acelerar, no se han de producir tirones. Fíjate que el motor no expulsa humo en exceso ni trasmite vibraciones, hace amagos de calado o varía el régimen de ralentí.
  • Transmisión y cambio: hay que observar que las marchas entran con suavidad y que el tacto de la palanca de cambios es suave en todas las velocidades. El embrague no debe enviar vibraciones en exceso.
  • Testigos: observa que todos los indicadores y testigos funcionan. Mira la batería, el aceite, el reloj de temperatura, cuentakilómetros, revoluciones, etc. Fíjate bien que la temperatura del vehículo, al circular, no supera los 90ºC.
  • Dirección: al girarla, no ha de transmitir chirrido alguno ni silbido ligero, pues podría tener un fallo en la bomba de asistencia. Ha de variar la trayectoria con precisión y sin holgura alguna.
  • Frenos: no se ha de sentir vibración alguna al frenar, lo que significa que los discos no están alabeados. El tacto del pedal no debe variar y el coche no se debe desplazar al frenar con fuerza.
  • Suspensión: tras un badén, debemos sentir cuánto tiempo oscila la carrocería. Si está en buen estado, no habrá apenas rebote, lo que significa que están perfectos los amortiguadores.
  • Ruedas: en carretera, hemos de notar que el vehículo no tiene tendencia hacia ningún lado ni se aprecia vibración en la dirección. Así sabemos que no hay desgaste irregular en ruedas.

Qué mirar en un coche usado por fuera en la carrocería y por dentro en última instancia

Obviamente, la carrocería también es importante y hemos de saber en qué nos debemos fijar cuando vayamos a mirar un vehículo de segunda mano:

  • Pintura: comprueba cada rincón del vehículo para observar que la pintura es uniforme y no ha perdido brillo excesivo por el paso del tiempo ni tiene zonas más vivas de repintado.
  • Reparaciones: una zona repintada podría significar una reparación específica. Si es así, observa bien para saber que el fallo se reparó correctamente en su momento. Mira también las manillas, las gomas de las ventanillas y el cierre y apertura de puertas para asegurar que no generan ruidos ni oponen resistencia.
  • Golpes: Fíjate en las franquicias tras el capó y aletas y entre puertas, portón de maletero, paragolpes y faros para observar si hay algún golpe. Busca diferencias en la superficie y hechos que delaten reparaciones, como restos de soldadura o pintura.
  • Corrosión: es importante mirar que no haya corrosión por ningún lado, pues podría ser muy peligrosa para la integridad del vehículo.
  • Vistazo exterior: observa bien el exterior, o sea, puertas, cristales, bajos, zonas metálicas, llantas, ruedas… Mira bien que no haya nada especialmente grave.
  • Vano del motor: el vano del motor es importante para asegurarse de que no hay fugas de aceite, líquido de frenos, refrigerante, etc. Comprueba que no haya restos de nada, circuitos deteriorados, etc.
  • Interior: por supuesto, también has de echar un vistazo a la tapicería, volante, pomo del cambio, cinturones de seguridad… Toca y prueba cada elemento para asegurarte que no sufre deterioro excesivo.

Y recuerda, si tras tu revisión y visionado albergas dudas, lleva el vehículo de segunda mano a un taller de confianza para que le hagan las pruebas pertinentes. Comprobarán posibles problemas ocultos en motor, en los bajos del vehículo, fallos eléctricos y electrónicos, cuentakilómetros manipulados, etc. Además, te podrán facilitar un presupuesto de lo que deberías pagar realmente según el estado, año y uso de automóvil.