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¿Cómo funcionan los Coches de Gas? ¿Merecen la pena?

Los coches de gas ganan adeptos y fama con cada nuevo día que pasa. Pero, ¿realmente son tan ventajosos y resultan una compra interesante? Es decir, ¿de verdad merecen la pena?

En primer lugar, hemos de añadir un dato interesante que, en realidad, es el que más nos debería importar. El uso de coches de gas es básico por una cuestión fundamental, por la necesidad de diseñar vehículos más respetuosos con el medio ambiente.

A partir de ahí, podemos encontrar diversas opciones respecto a los coches de gas. Por ejemplo, los que usan GNC, o sea, gas natural comprimido, aunque existen otros, como el GLP o gas licuado del petróleo que, en este caso, no están prosperando demasiado en el mercado español y europeo.

Dicho esto, hoy por hoy, los coches de gas natural son perfectamente competitivos. Es decir, hay un amplio mercado, los precios son razonables, los consumos se reducen bastante y sus precios no son más elevados que los de los vehículos impulsados por combustibles fósiles.

Características de los coches de gas

Pero la mejor manera de saber qué tal son estos vehículos es conociendo cómo son los coches de gas que, en el mercado actual, se encuentran en diversas modalidades, desde los coches de gasolina y gas o coches híbridos de gas (mal entendidos así, como veremos en adelante) hasta los impulsados únicamente por el gas propiamente dicho sin usar otras fuentes de energía.

Ahora bien, al saber qué tipo de gas usan los coches, recuerda, si estás en España, opta por el GNC o gas natural comprimido. Este será su combustible que, a día de hoy, es el que más se encuentra en nuestro país y dispone de un buen número de estaciones de servicio donde te lo pueden servir.

El GNC reduce las emisiones del vehículo hasta en un 60% y permite diseñar motores más limpios, por lo que su duración es mayor.

Y, ¿cómo funcionan los coches a gas? En primer lugar, sus tanques únicamente acumulan gas natural. Así pues, no funcionan en base a un motor de combustión interna que acumula en su depósito combustible líquido como la gasolina, por ejemplo.

En estos vehículos, los tanques se encargan de acumular el gas natural. El coche tiene un sistema de inyección especial y electrónico de gestión del motor que, en el caso de la hibridación (aunque todavía no se usa mucho esta tecnología), elegirá entre gas o gasolina, por ejemplo. Además, suelen contar con espacio extra de hasta cuatro tanques para conservar, proteger y almacenar el gas natural que impulsa el motor.

No obstante, estos vehículos suelen tener un solo motor, donde combustiona el gas, el gas con la gasolina o con el gasóleo. Es decir, no hibridan con dos motores por lo general.

Es decir, sea como fuere, tal vez no podríamos hablar propiamente de coches híbridos, puesto que, en este caso, solo tendrían un motor, no dos, que es la base de la hibridación. Aquí, el vehículo GNC más bien sería bifuel, puesto que solo tienen un motor de combustión interna que puede funcionar gracias al gas natural o la gasolina.

Características de los coches de Gas

Ya hemos visto a grandes rasgos cómo funcionan los coches híbridos de gas que, en realidad, no se podrían considerar como tal, aunque sean llamados así. Ahora, llega el momento de establecer sus características principales.

Si hay una característica que sobresale por encima de las otras, más allá de que usa GNC, es su ahorro en combustible. Y es que, estos vehículos gastan mucho menos que los comunes de combustión interna de un solo combustible, de ahí que se note en el bolsillo el coste inferior.

Otro punto muy favorable para estos vehículos lo encontramos en la menor contaminación. En estos coches impulsados por gas natural encontramos una emisión de CO2 muy inferior, por lo que se reducen los peligrosos NOx que tantos problemas respiratorios provocan en la población.

No debemos confundir los coches de gasolina y gas con los eléctricos o híbridos, así pues. En este caso, recordemos, no se ubican dos motores, sino al menos dos depósitos, uno para guardar la gasolina y otro u otros para el gas natural, que se reserva en tanques a 200 bar de presión.

Cuando hablamos de gas natural, nos referimos básicamente al metano. En este caso, hablamos de un material que es menos denso que el aire, de ahí que se deban evitar fugas. No obstante, si sucediese, es un gas que se ventila con suma facilidad.

A la hora de repostar, cualquiera de los modelos de coches a gas natural lo hará igual que con uno de gasolina o diésel. Además, aunque no es un proceso tan rápido, en pocos minutos los tanques de GNC estarán completos y listos para seguir la marcha.

¿Cómo funcionan los coches de Gas?

Ya sabemos qué tipo de gas usan los coches y cómo funcionan los coches de gas a grandes rasgos. Lo cierto es que este tipo de vehículo almacena el gas comprimido en tanques a alta presión.

Los tanques que acumulan el gas que usa el vehículo se sitúan bajo el suelo del habitáculo o tras los asientos posteriores, pues suelen incluir dos o más. También a veces se adaptan bajo el maletero o, si se añaden después, puede que quiten algo de espacio al mismo.

Además, incluyen otro depósito para la gasolina. Luego, se realiza la combustión completa con ambos combustibles, pero, al haber menos del tipo fósil, el motor se mantiene de manera más limpia, por lo que se minimizan los problemas generados por la obstrucción de inyectores. Además, este es el motivo por el que se reducen las emisiones contaminantes en esta clase de vehículos, que se rebajan hasta en un 10% respecto al CO2, tal vez más, según el coche.

En comparación con otros vehículos que únicamente usan la combustión interna, los coches de gasolina y gas reducen las emisiones gracias a que equipan filtros de partículas y reducción catalítica selectiva, por lo que los NOx u óxidos de nitrógeno se reducen en un 33% y en un 95% las PM o partículas en suspensión.

Marcas y modelos de coches de gas

En la actualidad hay un gran número de marcas que desarrolla coches de gas natural, por ejemplo, Alfa Romeo, que cuenta con dos modelos, el Giuliettta y el Mito. Además, también Citroën se suma con su C3.

Dacia es una de las marcas que más modelos de coches a gas natural ha desarrollado. Hay varios del modelo Logan, Sandero, Dokker, Lodgy y Duster, según potencia que se busque y acabado.

Fiat también apuesta en firme con esta tecnología con diversos modelos, como los 500, el Panda, el Tipo y el Punto.

Hemos de sumar a un clásico de las carreteras, Ford, que ofrece el Fiesta, el Focus, el B-Max y el C-Max para los más ahorradores.

Otras marcas sumadas al GNC y GLP son Mercedes, con su B 200, Opel, que diseña el Adam, el Corsa, el Astra, el Insignia, el Zafira y el Mokka, Renault con el Clio y SsangYong, que ofrece el Tivoli.

Otras marcas pasan por Subaru, que comercializa el Outback, el Forester, el X y, el Impreza. También sumamos Audi, que ofrece un A3, un A4 y un A5. Encontramos también en la misma casa el Seat Mii Ecofuel, un León, un Ibiza y un Arona. Además, Skoda se suma con el Octavia y se añade Volkswagen con el Golf y el Polo.

Coches de gasolina y gas

Tal y como hemos comentado, los coches de gasolina y gas son prácticamente la totalidad de cuantos usan el GNC en la actualidad. Aunque hay muchos que circulan a nivel mundial, en España todavía son muy pocos, tienen un número muy reducido.

¿Cuál es el motivo por el que estos vehículos apenas circulan por nuestras carreteras? Todavía somos reacios a abrirnos a nuevas tecnologías. Aun así, son vehículos fiables, que reducen mucho las vibraciones y el ruido del motor y se conducen cómodamente.

Otra ventaja de los coches de gasolina y gas es su reducido consumo, como hemos observado. Se calcula que el coste de llenar un depósito con GNC rondaría un euro por kilo, lo que rebaja el precio y aumenta la eficiencia del vehículo que, además, tiene menor carga fiscal por el gas.

Dicho esto, un vehículo que use únicamente gasolina y que tenga un gasto, por ejemplo, de 6 litros por cada 100 kilómetros, puede ver reducido su consumo, de media, en unos 4,75 litros por cada 100 kilómetros. Además, estos datos serían más reducidos en un vehículo diésel, rebajando a unos 4,25 litros por 100 kilómetros.

No obstante, esto no deja de ser una media aproximada. Hay que ver los diversos modelos de coches a gas natural que hay en el mercado para saber con exactitud cuál es el gasto, el coste y el ahorro.

Coches híbridos de gas

Finalmente, nos hemos referido en algún momento a los coches híbridos de gas, como los nombran en algún que otro lugar. No obstante, no procede a que los vehículos impulsados por GNC sean considerados así, pues la hibridación consiste en la unión de al menos dos motores, mientras que aquí hablamos de un automóvil con un solo motor que combustiona gas y gasolina o gasóleo, así que no son híbridos a no ser que se añada otra motorización extra.

Esperamos que este extenso artículo sobre coches de gas natural te haya aclarado qué puedes encontrar en el mercado actual. Cualquier duda, no tengas reparo en comentarla, te la solventaremos encantados, pues somos especialistas en todo tipo de automoción.